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lunes, 18 de abril de 2022

Formas de conseguir una fortuna

 Todas las mañanas, el Director Ejecutivo de un gran banco en Manhattan camina hacia la esquina donde siempre está ubicado un limpiabotas.

Se sienta en el sillón, examina el Wall Street Journal, y el limpiabotas le da a sus zapatos un aspecto brillante, excelente.

Una mañana, el limpiabotas le pregunta al Director Ejecutivo:

– ¿Qué le parece la situación en el mercado de valores?

El Director le pregunta a su vez con arrogancia:

– ¿Por qué le interesa tanto ese tema?

– Tengo un millón de dólares en su banco –responde el limpiabotas–, y estoy considerando invertir parte del dinero en el mercado de capitales.

– ¿Cuál es su nombre? –pregunta el Director.

– David Goldemberg

El Director llega al banco y le pregunta al Gerente del Departamento de Clientes:

– ¿Tenemos un cliente llamado David Goldemberg?

– Ciertamente –responde el Gerente de Atención al Cliente–, es un cliente muy estimado. Tiene un millón de dólares en su cuenta.

El Director sale, se acerca al limpiabotas y le dice:

– Sr. Goldemberg, le pido que este próximo lunes sea el invitado de honor en nuestra reunión de la junta y nos cuente la historia de su vida. Estoy seguro de que tendremos algo que aprender de usted.

En la reunión de la junta, el Director Ejecutivo lo presenta a los miembros de la junta:

– Todos conocemos al Sr. Goldemberg, que hace brillar nuestros zapatos en la esquina; pero el Sr. Goldemberg también es nuestro estimado cliente con un millón de dólares en su cuenta. Lo invité a contarnos la historia de su vida. Estoy seguro de que podemos aprender de él.

El Sr. Goldemberg comenzó su historia:

– Vine a este país hace cincuenta años como un joven inmigrante de Europa con un nombre impronunciable. Salí del barco sin un centavo. Estaba hambriento y agotado. Empecé a deambular buscando trabajo, pero en vano. De repente encontré una moneda en la acera. Compré una manzana. Tenía dos opciones: comer la manzana y calmar mi hambre o emprender un negocio. Vendí la manzana por dos dólares y compré dos manzanas con el dinero. También las vendí y continué en el negocio. Cuando comencé a acumular dólares, pude comprar un juego de brochas y betunes usados y comencé a limpiar zapatos. No gasté un centavo en entretenimiento o ropa, sólo compré pan y algo de queso para sobrevivir. Ahorré centavo a centavo y después de un tiempo compré un nuevo equipo de cepillos y ungüentos para zapatos en diferentes tonos y amplié mi clientela. Viví como un monje y ahorré centavo a centavo. Después de un tiempo pude comprar un sillón para que mis clientes pudieran sentarse cómodamente mientras les limpiaba los zapatos, y eso me trajo más clientes. No gasté un centavo en los placeres de la vida. Seguí ahorrando cada centavo. Hace unos años, cuando el anterior limpiabotas de la esquina decidió retirarse, ya había ahorrado suficiente dinero para comprarle el puesto de limpiabotas en este excelente lugar.

Finalmente, hace tres meses, mi hermana, que era puta en Chicago, falleció y me dejó un millón de dólares.

🤭🤗🤣🙏😂

miércoles, 18 de septiembre de 2019

Vive y deja vivir



EL BURRO LLAMADO CULO

Un granjero entró a una carrera con un burro llamado CULO y ganó.
El granjero estaba tan contento, que volvió a entrar de nuevo a la carrera, y volvió a ganar.  Entonces el periódico local publica una nota que decía:

CULO DEL GRANJERO A LA CABEZA.


Esto hace que el obispo se moleste y ordene que el granjero no vuelva a las carreras.  Al día siguiente el periódico publica:

OBISPO FRENA EL CULO DEL GRANJERO


El obispo ve esto más agraviante todavía y ordena al granjero deshacerse del burro.  Entonces, el granjero decide regalarlo a una monja de un convento cercano.  El periódico se entera y publica lo siguiente:

MONJA TIENE EL MEJOR CULO DE LA CIUDAD.


El obispo se desmaya.  Inmediatamente informa a la monja que debe deshacerse del burro.  Ella lo vende por 10 pesos.  Se enteran del periódico y publican:

MONJA VENDE SU CULO POR 10 PESOS.


Esto fue ya demasiado para el obispo.  Por lo que ordenó a la monja volver a comprar al burro y conducirlo a las llanuras para que ande libre.  Al día siguiente los titulares decían:

MONJA ANUNCIA QUE SU CULO ES SALVAJE Y LIBRE


El obispo es enterrado al día siguiente.


MORALEJA:
Preocuparse por la opinión pública puede traer mucho dolor y miseria, incluso acortar la vida.
Deje de preocuparse por el culo de los demás, sólo ocúpate del tuyo.

Vive y deja vivir.

Créditos: A quien corresponda.

Ánimo que es por un día nada más.

lunes, 16 de julio de 2018

Pasó en Venezuela

Un margariteño estaba en el aeropuerto de Maiquetia e iba a tomar un avión, cuando una cosa le llama la atención. Era una computadora con voz que identificaba a los pasajeros por imagen. Cuando el margariteño pasó, el sistema dijo:

- Manuel Rivas, 52 años, de Porlamar, casado, bigote, pasajero del vuelo 455 de Avianca.

Impresionado, el margariteño va al baño, se afeita el bigote, se cambia la camisa y camina de una manera diferente para joder al sistema. Cuando pasa de nuevo por la computadora, la voz le dice:

- Manuel Rivas, de Porlamar, 52 años, ahora sin bigote y con camisa nueva, pasajero del vuelo 455 de Avianca.

Manuel no se da por vencido y se va de nuevo al baño, abre la maleta donde tenía los regalos para su esposa. Se maquilla, se pone una peluca rubia, tacones altos, se pinta los labios, se pone un vestido ajustado y dice:

- Ahora si esta maquinita no me va a joder...

Cuando pasa por la computadora, ésta grita:

- Ahí viene de nuevo Manuel Rivas; 52 años, margariteño, travesti, y por marico, acaba de perder el vuelo 455 de Avianca.


Margariteño = los que viven en margarita en venezuela y Maiquetia es el aeropuerto de caracas

lunes, 23 de octubre de 2017

Cantidad o calidad

Un alemán, un francés y un chino estaban en un cuartel hablando de su vida íntima:

El alemán decía:
- La última noche que estuve con mi mujer, le hice el amor cinco veces y por la mañana me dijo lo mucho que me quería.
El francés decía:
- La última noche que estuve con mi mujer, le hice el amor seis veces y por la mañana me dijo que yo era el mejor amante del mundo.

El chino se quedó callado y los otros le preguntaron:

- Chino, ¿ y vos ? ¿Cuántas veces le hiciste el amor a tu mujer la última noche?
- Una sola vez - respondió el chinito.
- ¿Una solita vez? - le dijeron riéndose los otros.
- ¿Y qué te dijo tu mujer por la mañana?
- ¡NO PALES CHINO!! ¡¡SIGUE, SIGUE!!

sábado, 21 de octubre de 2017

Cosa de pulgas

Una pulga toda bronceada, estaba tomando sol en la playa, cuando se acerca una pulga amiga toda muerta de frío.

- ¿Qué te ha pasado, por qué vienes muerta de frío?
- Te cuento: como quería venir a la playa, me subí en el bigote de un motociclista, venía a 200 km/h, y me hizo pasar un frío terrible.
- ¡Pero tienes que hacer como yo! Te escondes en el baño de mujeres, y cuando entre una, te subes a su ropa interior, te acomodas y viajarás calentita y segura
todo el tiempo.

El fin de semana siguiente, se vuelven a encontrar las pulguitas en la playa:. Una pulga toda bronceada y la otra muerta de frío:

- ¿No hiciste lo que te recomendé?
- Claro que sí. Me fui al baño de mujeres, una joven se bajó la ropa interior. Me subí, me acomodé como tú dijiste y como me sentí calentita me quedé dormida.
- ¿Y entonces que te pasó?
- No sé, cuando me desperté, estaba otra vez en el bigote del motociclista viajando a 200 km/h.

martes, 27 de junio de 2017

Volver a caminar

Por primera vez en mi vida, la semana pasada fui a una reunión de la tan criticada Iglesia Universal y compartí las prácticas y plegarias de los presentes.

De pronto, el Pastor se acercó al lugar donde yo estaba, me miró fijo y me señaló con el dedo. Piadosamente, me arrodillé y él puso sus manos sobre mi cabeza y exclamó con voz fuerte: "Você va caminhar."

Yo le contesté por lo bajo: "Pero no tengo ningún problema motriz".

Él ignoró mi respuesta y, casi gritando, volvió a exclamar: "¡Irmâo, você va caminhar!"

Toda la Asamblea, con las manos en alto, empezó a gritar: "¡Você va caminhar!"

Intenté nuevamente explicarle que no tenía ningún problema con mis miembros inferiores, pero fue en vano.

Él repetía cada vez más fuerte y con mayor energía: "¡¡¡Você va caminhar!!!", mientras la asamblea en trance gritaba aún más fuerte: "¡¡¡Hermano, você va caminhar!!!"

Opté por callarme y no dije más nada.

Cuando terminó el acto dejé la asamblea y, créanlo o no, el pastor tenía razón:

Me habían afanado el auto.

jueves, 8 de septiembre de 2016

El cuento de la piscina de cocodrilos

Un refrescante cuento que ha corrido por las redes este verano para iniciar la nueva temporada reflexionando.

Un conocido y caprichoso millonario promovió una fiesta en una de sus mansiones y, en determinado momento pide que la música pare y dice, mirando para la piscina donde cría cocodrilos australianos:

“Quien se atreva a tirarse a la piscina, consiga atravesarla y salga vivo del otro lado ganará mis coches, mis aviones y mis mansiones.”

Un enorme Ohhh! de sorpresa se escucha de todos los asistentes, seguido de un profundo silencio. De repente, alguien salta a la piscina...

La escena que se produce a continuación es impresionante. Lucha intensa, el intrépido se defiende como puede, sostiene la boca de los cocodrilos con pies y manos, tuerce la cola de los reptiles.

Mucha violencia y emoción.

Después de algunos minutos de terror y pánico, sale el valiente hombre, lleno de arañazos, hematomas y casi desnudo.

El millonario se aproxima al héroe superviviente, lo felicita y le pregunta:

- ¿Dónde quiere que le entregue los coches y los aviones?

- Gracias, pero no quiero sus coches ni sus aviones. - Responde el hombre.

- ¿Y las mansiones? - Insiste el millonario.

- Tengo una bonita casa, no necesito las suyas. Puede quedarse con ellas. No quiero nada que sea suyo. - Replica el hombre.

Impresionado, el millonario pregunta:

- Pero si usted no quiere nada de lo que ofrecí, entonces ¿qué quiere?

Y el hombre responde irritado:

- ¡Encontrar al hijo de puta que me empujó a la piscina!

Moraleja:

Somos capaces de realizar muchas cosas que, a veces no nos creemos capaces. Solo necesitamos un empujoncito.

En ciertos casos, un hijo de puta es necesario en nuestras vidas.

jueves, 2 de junio de 2016

Anécdota, tal vez real, de Ghandi.

DEMASIADO BUENO, PARA NO COMPARTIRLO...

Cuando Gandhi estudiaba Derecho en Londres, un profesor de apellido Peters le tenía mala voluntad; pero, el alumno Gandhi nunca le bajó la cabeza y eran muy comunes sus encuentros.

Un día Peters estaba almorzando en el comedor de la Universidad y el alumno viene con su bandeja y se sienta a su lado; el profesor, altanero, le dice:

"Joven Gandhi, ¡Ud. no entiende! Un puerco y un pájaro, no se sientan a comer juntos"; a lo que Gandhi le contesta: " Esté Ud. tranquilo profesor, yo me voy volando" y, se cambió de mesa...

El Señor Peters verde de rabia, decide vengarse en el próximo examen; pero, el alumno responde con brillantez a todas las preguntas... Entonces, le hace la siguiente interpelación: "Gandhi, Ud. va caminando por la calle y se encuentra con una bolsa, dentro de ella está la sabiduría y mucho dinero, ¿cuál de los dos se lleva? "...
 Gandhi responde sin titubear: "¡Claro que el dinero, profesor!" El profesor sonriendo le dice: "Yo, en su lugar, hubiera agarrado la sabiduría, ¿no le parece?"... Gandhi responde: "Cada uno toma lo que no tiene profesor"...

El profesor Peters, histérico ya, escribe en la hoja del examen: "IDIOTA" y se la devuelve al joven Gandhi... Gandhi toma la hoja y se sienta... Al cabo de unos minutos se dirge al profesor y le dice: "Profesor Peters, Ud. me ha firmado la hoja, pero no me puso la nota..."